6/10/09

RETRATO ROBOT DE UN VIEJO VERDE

Los viejos verdes son aquellos hombres cuya edad supera los 65 años y dedican la mayor parte de su tiempo de ocio interesándose por mujeres adolescentes en general.

Apariencia

Suelen emplear ropa normal y corriente, propia de personas de tercera edad, con el opcional uso de boina, bastón y gafas. Habitualmente presentan una sonrisa desdentada y bobalicona en su rostro.

Hábitat natural

En general, los viejos verdes son una plaga extendida por todo lugar mínimamente civilizado. Sin embargo, podemos distinguir cuatro tipos de viveros (en orden ascendente de peligrosidad):

La barra del bar: Se suele dar en ese lugar recóndito que todos conocemos como bar de viejos. Hace las delicias de los viejos verdes tanto en pueblos como en grandes ciudades. Por lo general, uno de su especie suele regentar el local donde se reunen a tomarse un vasito de vino tinto, a comentar los éxitos militares (cuando eran tiempos mejores) y a acosar a cualquier inocente damisela que se preste a cruzar la puerta de entrada.

La calle: Desgraciadamente, hay tanta acera en la ciudad que muchos viejos verdes se hallan libres para campar a sus anchas en cualquier esquina gritando groserías a las muchachas que se presten a pasar por delante.

El parque: El lugar predilecto del viejo verde común. Nada mejor que sentarse en un campo y ver pasar la mercancía mientras fingen leer el periódico.

La salida de los colegios: Este es el punto escogido por lo que ya no conocemos como viejos verdes, sino como enfermos mentales, por lo tanto no nos adentraremos en el mismo.

Víctimas más frecuentes de un viejo verde

Habitualmente, jóvenes muchachas de entre 12 y 25 años, aunque también se han dado casos de mujeres de mayor edad e incluso de chicos en la pubertad. El riesgo de sufrir acoso por parte de un viejo verde es inversamente proporcional a la cantidad de tela que cubre la anatomía de la persona en cuestión.

Cómo reconocer a uno de estos sujetos

Está claro que no todos los ancianos que llevan boina, bastón y antejos tienen que ser necesariamente unos viejos verdes. Por tanto, hemos de buscar tanto señales gráficas como señales lingüísticas.

Señales gráficas:

* Ojos desorbitados.
* Sonrisa muy pronunciada.
* Empalme o alteración física obvia.

Señales acústicas (si oyes una de estas frases, no dudes que te hallas ante un viejo verde):

* ¡Ven, ven!
* ¿Quieres jugar a un juego muy divertido?
* ¿Quieres un caramelo?
* ¿Ya te vas?
* ¡Pero qué mozas tan guapas!
* Obscenidades varias Piropos de cualquier tipo.
*Sonidos guturales no identificados

Formas de repeler sus ataques

Chicas: Una joven posee bastantes recursos para esquivar las atenciones de un viejo verde. Tales como:

Agarrarse al novio/padre/amigo más cercano. Los hombres tienen la extraña costumbre de convertirse en la fiera enjaulada y celosa que todas las mujeres anhelan temen cuando están ante otro ente con cromosoma XY, y obviamente heterosexual.

Pedir auxilio al grupo de chicos más próximo, preferentemente si son guapos. Este es el recurso de las muchachas prácticas que gustan de matar dos pájaros de un tiro (aunque deben tener cuidado, no vayan a topar con una manada con creces peor al viejo verde en cuestión).

Abrazar a la amiga más próxima y fingir ser lesbiana. Se ha demostrado que este tipo de manifestaciones de afecto son contraproducentes a la hora de ahuyentar a un viejo verde, lo que conllevará proposiciones de orgías o el infarto del personaje en cuestión.

Si eres andrógina (y, por tanto, emo), o si sencillamente eres un poco machorra, basta con que agaches la cabeza, te metas las manos en los bolsillos y escupas al suelo. Atención: No se te ocurra emplear este recurso contra un viejo verde con tendencias homosexuales. En ese caso, ver apartado "Chicos" a continuación:

Chicos:

Corre tan rápido como tus piernas te lo permitan y nunca, nunca mires atrás.

En caso de que te alcance, es que no estas con un viejo verde sino con un gay declarado.

5/10/09

ZONA WI-FI

Científicos norteamericanos excavaron 50 metros bajo tierra y descubrieron pequeños hilos de cobre. Después de estudiar esos trozos de hilo por mucho tiempo, llegaron a la conclusión de que los indígenas norteamericanos tenían una red nacional de teléfonos hace ya 2500 años.

Por supuesto, a los rusos no les pareció nada bien, y le pidieron a sus propios científicos que excavaran mas hondo.
A 100 metros bajo tierra encontraron pequeños hilos de cristal que, según ellos, formaban parte del sistema de fibra óptica nacional que tenían los cosacos hace 3500 años.

Los españoles no se dejaron impresionar, y pidieron a sus científicos que excavaran 150 metros bajo tierra, pero no encontraron nada. Entonces excavaron a 200 metros y aun nada. Siguieron excavando hasta 250 metros sin encontrar un puto hilo. Entonces llegaron a la muy lógica conclusión de que hace mas de 5000 años atrás, los indígenas de la península ibérica ya tenían WI-FI....

2/10/09

FANTASIAS SEXUALES ....

Estas cosas nos pasan por intentar copiar lo que vemos en las películas, por ejemplo, la típica fantasía de mezclar sexo y comida, como en “Nueve semanas y media” con las fresas, el melocotón en almíbar… vamos a ver: ¿qué tiene de sexy hacer macedonia encima de tu pareja? porque el almíbar tiene una característica muy poco erótica, a los tres minutos se seca… y se queda como el Loctite. Claro!!! como en la película cortan…. pero a ti te toca irte a la ducha.. con la cabeza pegada a la de tu marido, con el culo en pompa y caminando hacia atrás…que parecemos dos siameses…

Otra fantasía muy típica es grabarse en video, me contó una amiga que daba mucho morbo. Así que lo probamos: es supererótico….hasta que te ves…tu marido te pone la cinta todo emocionado, y cuando ves dos cuerpos abrazados….¡¡gordos!!, dices:
- Paco, te has equivocado de cinta, eso es un combate de sumo.
- No cariño, somos nosotros, es que la cámara engorda.
- ¿Qué engorda? ¿Y la mesilla de noche por qué no engorda?

Pero la muestra más clara de que las fantasías nunca deberían llevarse a cabo es cuando tu marido se empeña en hacer el amor en la bañera. Aquí la fantasía es conseguir hacerlo sin romperte nada. Para empezar…muy, pero que muy erótico…. no es. El se mete, y se queda encajado en la bañera, con las rodillas en las orejas, y el periscopio intentando asomarse. Y va el cachondo y te dice:

- ¡¡Venga, metete!!
Y claro, como él ha cogido el mejor sitio, a ti te toca poner el culo encima del tapón y que te dé el grifo en la nuca. Y entonces empieza a moverse todo apasionado. ¡Y se monta allí una marejada…! ¡Chaf, chaf…! Aquello parece “La Tormenta Perfecta”…

Lo malo es que el que está en la bañera no es George Clooney, es el capitán Pescanova.

Entonces te dice:

- Vamos a probar otra postura, ponte tú encima!

En ese momento se sale el tapón y el desagüe te hace ventosa… y piensas “este ha organizado un trío sin avisarme” Y cuando te das cuenta de que es el tapón le dices:
- ¡¡Que se sale el agua, que se sale el agua!!
Y él: No te muevas, busca el tapón…
Tú, tanteando, agarras lo primero que encuentras…
- Y él grita: ¡¡Eso no es el tapónnn joderrr!!
¿no ves que hay dos?

En ese momento, ya solo se te ocurre una solución:
- Cariño, ¿por qué no nos vamos a la cama?… Pero a dormir ¿eh?

¡¡¡QUE AHORA SÍ QUE ESTOY AGOTADA!!!

1/10/09

SERVICIO MEDICO A DOMICILIO

Si os encontráis malitos, no dudéis en llamarlos que lo curan todo.... Aunque yo me quedo con la aspirina de toda la vida

COMER BIEN: CARGOLS A LA LLAUNA DE LLEIDA


Los caracoles siempre deben estar en ayunas, al menos una semana

Se lavan los caracoles, solo con agua, y con el fin de limpiarles un poco la tierra y otras impurezas de la cáscara.

Se cubre con sal gruesa el fondo de una llauna, se disponen encima los caracoles con la parte carnosa hacia arriba. Se salan.

Se ponen a fuego fuerte (preferiblemente de leña). Si van a cocinarse en casa, quedan mejor en el horno a temperatura fuerte usando grill y horno simultáneamente.

A los 5 minutos se sacan y se rocían con una picada de aceite, ajo y perejil. Se introducen de nuevo al horno. O si lo prefiere, a los 5 minutos se sacan y le hecha pimienta negra molida y se rocían con aceite de oliva.

Se sabe que están al punto cuando la parte carnosa toma un color dorado.

Para la salsa vinagreta: se pican el pimiento, el perejil y el ajo, mezclándolos bien con el vinagre y el aceite de oliva vírgen extra. Se sírve en una salsera.