14/10/15

Encuentra un ave dada por extinguida y la mata

Durante cinco décadas el Martín Pescador bigotudo no pudo ser visto por el hombre. Sin embargo, tras veinte años de búsqueda Christopher Filardi, investigador del Museo Americano de Historia Natural, encontró un espécimen en la isla de Guadalcanal, en Oceanía, según publicó The Washington Post. 

Entonces, tras la sorpresa inicial en el hombre, llegó la polémica maniobra: lo mató o, en términos científicos, “lo recogió”. Dicha decisión renovó los cuestionamientos de un sector de la ciencia, que rechaza este tipo de prácticas. 

En respuesta a las críticas, Filardi escribió un artículo titulado “Por qué recogí al Martín Pescador bigotudo”. Allí aseguró que “el verdadero descubrimiento fue mostrar que hay cientos de ejemplares que aún se desarrollan de forma rica y atemporal”. 

Defendió que matar a un ejemplar puede ayudar a salvar a toda la especie y estimó que el ave se convirtió en “un símbolo de la esperanza y un proveedor de posibilidades, no en una pérdida”. 

Sin embargo, quienes se oponen a matar a los animales para estudiarlos recordaron que muchos científicos preservaron una enorme cantidad de especies. En este sentido, en el artículo “Evitando la (re)extinción” de la revista Science, cuatro biólogos coincidieron en que atrapar ejemplares de especies raras “puede magnificar el riesgo de extinción en poblaciones pequeñas y, a menudo, aisladas”. 

La explicación de Christopher Filardi no logró detener la polémica. Ben Minteer, de la Escuela de Ciencias de la Vida de la Universidad Estatal de Arizona, indicó que cuando se trata de animales en peligro de extinción unas pocas muertes ‘en nombre de la ciencia’ pueden tener un enorme impacto en sus congéneres.

Super Sonico Cosplay


Anime Girl: Asuna - Sword Art Online


13/10/15

Decapita a su esposa y se pasea con la cabeza por la calle

Un hombre fue detenido hoy tras supuestamente decapitar a su esposa y pasearse con su cabeza y un hacha en la mano por la ciudad oriental india de Pune, ante la mirada atónita de los viandantes, informó a Efe una fuente policial.

El suceso ocurrió cuando este hombre, Ram Chandra Chavan, de 60 años, salió a la calle con la cabeza de su esposa después de supuestamente decapitarla por serle infiel, dijo el inspector de la comisaría de Bharti Vidhyapeeth en Pune, M. B. Chavhan.

"Tenían problemas y la relación parece que no iba bien, porque sospechaba que la mujer estaba con otro hombre, aunque no está claro que le fuera infiel, y tuvieron una discusión", relató este portavoz. 

El hombre, vigilante de seguridad de un edificio, salió a la calle con la cabeza cortada de su esposa, Sana Chavan, de 45 años, ante la incredulidad de los transeúntes y "dos policías de tráfico intentaron que se entregara, hasta que llegaron otros agentes y lo detuvieron", según el inspector.

En agosto, dos hombres decapitaron en público a su única hermana por mantener un romance con un primo suyo, en un "crimen de honor" ocurrido en el estado de Uttar Pradesh, en el norte de la India. Aunque no existen datos oficiales sobre el número de "crímenes de honor" que se cometen en este país asiático, la Asociación de Mujeres Democráticas los calcula en unos mil anuales.

Vampirella Cosplay


7/10/15

El hombre que no se corta las uñas desde 1952


Shridar Chillal es un hombre que desde el año 1952 no se corta las uñas de la mano izquierda por algo que le ocurrió cuando era niño.

En el blog The Lad Bible nos cuentan la estrambótica historia de este indio de 78 años, cuyas uñas de la mano izquierda suman un total de más de 9 metros de longitud.

Sólo la del dedo pulgar, que forma una impresionante espiral, mide la friolera de 197,8 centímetros. Pero, ¿cómo ha llegado a este extremo? Chillal decidió no volver a cortarlas cuando tenía 15 años, tras ser maltratado por un profesor por la travesura de otro estudiante.

«Cuando era un niño, un profesor me dio una paliza porque un compañero mío le había roto una uña. El maestro se había dejado crecer una uña muy larga. Cuando le preguntamos por qué nos pegaba tanto sólo por una uña, nos dijo que nunca podríamos entenderlo si nunca habíamos llevado las uñas largas», relata Shridar Chillal. La obsesión con las uñas que le produjo el violento episodio ha complicado su vida de manera asombrosa.

Chillal está casado, pero durante su juventud vio cómo las familias de varias de sus antiguas parejas impedían que consumasen matrimonio por estar convencidos de que su particular manía sería fuente de miseria y pobreza. Le costó encontrar empleo, aunque logró hacer carrera como fotógrafo. Hoy necesita despertarse cada media hora por las noches para mover su mano y evitar que las uñas se rompan.