15/2/12

¿No te hablas con la vecina de abajo?

Seguro que a much@s os ha pasado que estáis haciendo la colada y de repente os cae una pieza de ropa al patio de la vecina de abajo. Es entonces cuando os viene en mente eso de:

- "Mierda, si yo con esa cabrona no me hablo. Que me tiene harto con el olor de sus fritangas y la música del Justin Bieber, que pone a todo trapo todo el día, la tonta de su hija."

Pues tranquilos que no pasa nada. No hace falta ir a tocarle el timbre y rebajarse, todo todito todo tiene una solución ....

12 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Pues no, a mi no ha pasado nunca, mi ropa se cae directamente a la calle.

Saludos

Juan Carlos dijo...

Si ya lo dice el refrán: más vale maña que fuerza.
Salu2

Paula dijo...

jaja buena idea, la pondré en práctica xD

Sisco dijo...

Eso si lo tenemos los seres humanos, sacamos el instinto de donde sea.

AZAHARA dijo...

Precisamente el otro día se me cayó a mí una bayeta limpiando los cristales, jeje! Pero ni me molesté en recuperarla...

Juanjo Morcillo dijo...

Esto no lo descubren ni en el Bricomania nene...

Me la guardo pa un futuro xDD

Kassiopea. dijo...

Es que ni a MacGyver se le ocurriría.

Julio-jagdo dijo...

Pero vosotros no habéis utilizado nunca una cuerda con un gancho.

Muñekita Cat dijo...

Ola!! tu blog está genial, me encantaria enlazarlo en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

me respondes a munekitacat@gmail.com

besosss

Emilia

Trinity dijo...

Es genial, una vez se me cayeron mis mejores bragas en las cuerdas de la tipa de abajo (yo vivía en un 2º), que precisamente era una borde que jamás abría el timbre así que nunca las recuperé, y esta idea hubiera sido genial. Ahora vivo en un 11º y asomarme me da vértigo :D

Anónimo dijo...

¡¡Hombre por diosss!!

Como se te caiga también el aspirador a ver con qué cara vas a ver al vecino.

¡Para esos menesteres tengo yo una cuerdecita con un plomo y un anzuelo al final!

Anónimo dijo...

Lo mejor: una línea de pescar con una potera o anzuelo para calamares.